El arte del color – Parte 4: Cómo elegir el maquillaje perfecto según tu colorimetría
Descubre cómo elegir labiales, rubores, sombras y bases de maquillaje según tu colorimetría. Aprende qué tonalidades armonizan con tu piel y cómo conseguir un maquillaje que resalte tu belleza natural.
El arte del color – Parte 4: Cómo elegir el maquillaje perfecto según tu colorimetría
¿Alguna vez has comprado un labial precioso y, al probarlo, has sentido que no terminaba de favorecerte? ¿O has utilizado una sombra de ojos que parecía transformar completamente tu mirada?
El secreto podría estar en la colorimetría.
El maquillaje es mucho más que cubrir, resaltar o corregir. También es una forma de jugar con los colores, destacar nuestros rasgos y expresar nuestra personalidad. Cuando aprendemos a elegir las tonalidades que armonizan con nuestras características naturales, podemos conseguir resultados mucho más favorecedores.
En esta cuarta entrega de nuestra guía El arte del color, descubriremos cómo elegir labiales, rubores, sombras y bases de maquillaje según nuestra armonía cromática.

1. El primer paso: conoce el subtono de tu piel
Antes de elegir cualquier producto, es importante comprender que el tono de piel y el subtono no son lo mismo.
El tono de piel es el color que observamos a simple vista: claro, medio, moreno o profundo.
El subtono es la tendencia cromática que existe debajo de la superficie de la piel y suele clasificarse en tres grupos:
-
Cálido: predominan matices dorados, amarillentos o melocotón.
-
Frío: predominan matices rosados, rojizos o azulados.
-
Neutro: existe un equilibrio entre características cálidas y frías.
Conocer esta diferencia puede ayudarte a seleccionar productos que se integren mejor con tu rostro.
2. Cómo elegir el labial perfecto
El labial es uno de los productos más poderosos del maquillaje. Puede transformar un look sencillo en uno sofisticado, romántico o atrevido.
Pero ¿cómo elegir el color adecuado?
Para armonías cálidas:
-
Coral.
-
Durazno.
-
Rojo tomate.
-
Terracota.
-
Nude caramelo.
-
Marrón cálido.
Para armonías frías:
-
Rosa frío.
-
Frambuesa.
-
Vino.
-
Borgoña.
-
Rojo cereza.
-
Malva.
Para armonías neutras:
Existe mayor flexibilidad para experimentar con rosas, nudes, rojos y tonos frambuesa, dependiendo de la profundidad e intensidad personal.
Un consejo: no elijas un nude únicamente porque esté de moda. Busca uno que aporte equilibrio y no haga que tus labios desaparezcan visualmente.
3. El rubor: el secreto de un rostro fresco
El rubor puede aportar frescura, dimensión y vitalidad al rostro. Sin embargo, elegir una tonalidad adecuada hace una gran diferencia.
Algunas opciones que puedes explorar son:
-
Rosa suave para un acabado delicado.
-
Melocotón para una apariencia cálida.
-
Coral para aportar luminosidad.
-
Terracota para un efecto más profundo.
-
Malva para una apariencia sofisticada.
La intensidad también importa. Un color precioso puede resultar demasiado intenso si no se adapta al efecto que deseas conseguir.
4. Sombras de ojos: cómo resaltar tu mirada
Los ojos son uno de los puntos más expresivos del rostro. Elegir las sombras adecuadas puede destacar su color y crear profundidad.
Algunas combinaciones interesantes:
Para ojos marrones: bronce, cobre, chocolate, verde oliva y ciruela.
Para ojos verdes: ciruela, malva, rosa empolvado y tonos rojizos suaves.
Para ojos azules: cobre, terracota, champán y marrones cálidos.
Para ojos oscuros: dorado, bronce, borgoña, azul profundo y verde esmeralda.
Estas son ideas de combinación, no reglas estrictas. También debes considerar la armonía de tu piel y el contraste natural de tu rostro.
5. ¿Cómo elegir la base de maquillaje?
Uno de los errores más frecuentes al comprar maquillaje es elegir una base solamente por su color.
Una base debe coincidir tanto como sea posible con el tono y subtono de tu piel.
Para encontrarla correctamente:
-
Prueba el producto sobre la línea de la mandíbula.
-
Compara el resultado con tu cuello.
-
Observa el acabado bajo luz natural.
-
Espera unos minutos para comprobar si cambia de color.
-
Elige la tonalidad que se integre mejor con tu piel.
No busques una base que te haga parecer más clara o más oscura. El objetivo es conseguir un acabado uniforme y natural.
6. Maquillaje según las cuatro estaciones cromáticas
Recordemos nuestra primera entrega: primavera, verano, otoño e invierno.
Cada estación puede ofrecer una orientación interesante para seleccionar el maquillaje.
Primavera: tonos cálidos y luminosos, como coral, melocotón, champán y dorado.
Verano: colores suaves y fríos, como rosa empolvado, malva, lavanda y tonos rosados delicados.
Otoño: tonalidades cálidas y profundas, como cobre, terracota, bronce, canela y chocolate.
Invierno: colores fríos, intensos y definidos, como cereza, frambuesa, borgoña, ciruela y tonos joya.
Recuerda que cada estación tiene subestaciones, por lo que no todas las personas de una misma estación utilizarán exactamente los mismos colores.
7. Los errores de maquillaje que puedes evitar
A veces no necesitamos comprar más maquillaje, sino aprender a utilizar mejor lo que tenemos.
Estos son algunos errores frecuentes:
-
Comprar labiales únicamente porque están de moda.
-
Elegir una base demasiado clara u oscura.
-
Utilizar un corrector con un subtono que no armoniza con la piel.
-
Escoger un rubor sin considerar la intensidad del maquillaje.
-
Pensar que todas las mujeres morenas deben utilizar los mismos tonos.
-
Seguir tendencias sin considerar las características personales.
El maquillaje debe acompañar tu belleza, no ocultarla.
8. Tu maquillaje también habla de tu personalidad
Hay días en los que queremos un maquillaje natural, con labios nude y rubor suave. Otros días preferimos unos labios rojos, una mirada definida y un estilo más sofisticado.
No tienes que elegir entre naturalidad y glamour.
La colorimetría puede ayudarte a comprender qué tonos armonizan contigo, pero tu personalidad siempre debe tener espacio para expresarse.
Conclusión: el color también es belleza
Aprender a elegir los colores de tu maquillaje puede convertirse en una experiencia divertida y transformadora.
No se trata de seguir reglas rígidas ni de renunciar a los tonos que amas. Se trata de descubrir nuevas posibilidades, experimentar y encontrar aquellos colores que te hacen sentir cómoda y segura.
Porque el mejor maquillaje no es necesariamente el más costoso ni el que está de moda: es aquel que te permite reconocerte, sentirte hermosa y expresar quién eres.
¿Ya sabes qué tonos de labial, rubor y sombras armonizan mejor contigo?
Continúa descubriendo el fascinante mundo del color en nuestra próxima entrega de El arte del color.